¿Por qué es necesario el trabajo colaborativo entre diseñador y cliente?

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Tal vez el sólo hecho de pensar en involucrar y trabajar lado a lado con tu cliente en la etapa de desarrollo de un diseño suene escalofriante. En particular si tu cliente no tiene nociones de diseño y comienza a realizar sugerencias que tú sabes que no son las más ideales. Pero trabajar conjuntamente con tu cliente e involucrarlo más en todo el proceso podría ser beneficioso para ti. En este artículo te explicamos cómo te beneficia y te daremos algunas pautas para el trabajo colaborativo con tu cliente.

¿Por qué sucede esto?

Importancia del trabajo colaborativo entre diseñador y cliente: ¿Por qué?

¿Por qué, en ocasiones, ciertos clientes interfieren con tu proceso de diseño? ¿Por qué parece que no confiaran en tus habilidades y buen juicio? La mayor parte del tiempo es porque temen un resultado inesperado y poco satisfactorio. Gran parte de tus clientes no tiene conocimientos sobre el proceso de diseño y la única forma que tienen de obtener cierto control es cuestionando tus decisiones. Mientras menos se les tome en cuenta en las partes del proceso, más preocupados estarán al respecto.

Al colaborar con ellos no sólo logras darle una sensación de control sino que pueden ver de cerca el proceso de diseño. Esta etapa es importante pues al aprender sobre el proceso de diseño, sus miedos disminuyen considerablemente. Así es, si el cliente colabora en el proceso y el resultado final es también parte de su esfuerzo es poco probable que rechacen el diseño.

Beneficios para el diseñador

Importancia del trabajo colaborativo entre diseñador y cliente: Beneficios

Como diseñador, tienes dos grandes preocupaciones al aceptar un proyecto: realizar un diseño efectivo y hacer dinero. Sabemos que eres apasionado respecto al diseño, pero la realidad es que hay cuentas que pagar y sin dinero no podrías salir adelante. Sin embargo, a veces un proyecto se alarga precisamente por no involucrar al cliente desde las primeras etapas. Si se trabaja de manera colaborativa, el cliente notarás problemas en las primeras fases del diseño, donde es sencillo realizar cambios pues los primeros bocetos o wireframes están en proceso.

Cuando los clientes comprenden el proceso y se concentran en el diseño, serán capaces de poder observar ciertos problemas. Claro, no en todas ocasiones las objeciones del cliente son del todo correctas, pero de igual manera deben ser atendidas. Es decir, deberás explicarle por qué su sugerencia no es acertada. En estos casos es bueno enfocarte en el público objetivo y lo que éstos esperan del diseño para que el cliente pueda entender tu punto.

¿Cómo colaborar?

Necesidad del trabajo colaborativo entre diseñador y cliente

Si has trabajado en una oficina, sabes lo que es colaborar con compañeros de trabajo. No sólo compartes un espacio en común, sino también opiniones, ideas y sugerencias. Es probable que tu cliente no cuente con el tiempo necesario para verificar tu proceso de diseño de la misma manera que tus compañeros de equipo. Entonces, ¿qué hacer al respecto?

La reunión inicial donde han discutido sobre los puntos generales del proyecto, son necesarias muchas más reuniones para poder trabajar de manera colaborativa. La primera opción (y la más conocida) es estar en constante contacto con el cliente, particularmente cuando cada fase del proceso haya terminado. Una vez que tengas algún tipo de resultado deberías enviárselos y pedir su opinión al respecto. A partir de sus comentarios podrías realizar las mejoras que el cliente desea. Asegúrate de que hayas entendido lo que el cliente realmente quiere para evitar realizar modificaciones no deseadas.

Opción para la primera reunión

Importancia del trabajo colaborativo entre diseñador y cliente: Primera reunión

Si ya tienes tiempo desempeñándote como diseñador ya conoces la dinámica de las primeras reuniones. Ya la hemos descrito en el punto anterior, pero básicamente la primera reunión sirve para poder entrar en detalle sobre el pedido del cliente. Al realizar las preguntas adecuadas puedes dejar en claro cuál es el encargo y cuáles son las expectativas del cliente.

En estas reuniones, usualmente el intercambio es como una conversación, pero si estás trabajando con un grupo más grande tal vez sea conveniente hacer que la primera reunión sea como una especie de taller donde pides la participación del cliente para definir tanto la parte estética como de la estructura.

Dialogar sobre el aspecto estético

Importancia del trabajo colaborativo entre diseñador y cliente: Hablar sobre estética

Hablar de estética puede ser algo complejo, después de todo la belleza está en el ojo del quien observa. Cada cliente tendrá sus preferencias respecto al color, tipo de letra, etc. Pero existe un truco sencillo para que los clientes y tú estén sincronizados y puedan trabajar codo a codo; sólo debes pedirle que juzgue el aspecto estético en base a dos criterios:

  • ¿Es del gusto del usuario final?
  • ¿Va acorde con la imagen que la compañía quiere proyectar?

Una forma dinámica y sencilla de que el cliente opine sobre el aspecto estético es pedirles que se imagen a la marca como una persona y que intenten describir su personalidad o valores que lo caracterizan. También podrían compararlo con alguna persona famosa. Este ejercicio te dará una idea más clara de las expectativas del cliente.

Otra forma de lograrlo es mediante una técnica con la que ya estás bastante familiarizado: el moodboard. Como ya debes saber, en el moodboard colocas una especia de guía de estilo para la marca que incluye paletas de colores, tipografías, estilo e imágenes. Lo único que debes pedirle al cliente es que coloque en el moodboard estos elementos y que deben asociarse con la marca.

Dialogar sobre la estructura

Importancia del trabajo colaborativo entre diseñador y cliente: Estructura

Uno de tus más grandes retos como diseñador es hallar un equilibrio entre las necesidades del usuario y el objetivo de tu cliente. En este punto ya estamos hablando de usabilidad y es importante que la parte estética no presenta problemas en este aspecto. Depende de toda tu experiencia hallar soluciones a los diversos problemas que encontrarás en el camino.

Gran parte de estructurar un sitio web se resumen en jerarquizar. Tener en cuenta todas las secciones que conforman el sitio y hallar la relación entre ellas. Entonces, en esta fase colaborativa, básicamente tienes que establecer la jerarquía junto con tu cliente.

Para hacer el proceso más sencillo para tu cliente puedes pedirle que intente imaginarse una cubierta para un libro. La cubierta está conformada por una portada y una contrapartada. La portada es la primera impresión que tiene un lector de un libro. En la contraportada puede encontrar más detalle sobre la obra, una especie de sinopsis.

Puedes usar como ejemplo este tipo de jerarquía para ayudar a los clientes a jerarquizar los mensajes que quieren transmitir en un sitio web. Ellos te responderán con elementos que incluirían tanto en la portada como en la contraportada, de acuerdo al mensaje que desean transmitir al público objetivo. Por medio de este ejercicio, tú también podrás entender mejor el mensaje de la empresa.

También es útil llevar ejemplos de sitios web con una gran estructura ya que tal vez te encuentres con clientes que desean incluir un gran volumen de contenido en la página de inicio, cuando en realidad no es necesario. Tú sabes mejor que nadie que en el diseño menos es más y por lo tanto se debería mantener la simpleza. Un gran ejemplo de sitio web centrado en el usuario es Google, pero si deseas ser más específico podrías buscar sitios web pertenecientes a su mismo rubro.

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