Alternativas a la popular técnica creativa lluvia de ideas

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En todo campo creativo se necesitan emplear técnicas y estrategias para generar ideas innovadoras. Existen diversas técnicas, muchas ya conocidas y empleadas ampliamente en diversos campos. Un ejemplo claro de este tipo de técnicas es la lluvia de ideas o tormenta de ideas.

Esta estrategia consiste en generar ideas rápidamente y de forma casi espontánea. Se utiliza ampliamente en grupos, ya que fomenta la participación de todos los integrantes o miembros del equipo. Además, ya que se generan y aceptan todo tipo de ideas, se puede alcanzar un mayor volumen de ideas al terminar la sesión.

Sin duda algunas, la lluvia de ideas es una técnica efectiva y bastante tradicional. Pero si esta técnica no parece estar dando el resultado esperado, te indicamos otras útiles estrategias que te pueden ser de ayuda y sirven como una alternativa a la ya popular lluvia de ideas.

Brainwriting

Esta es una técnica ideal para grupos en donde se desea generar mayor confianza entre los integrantes. A diferencia de la lluvia de ideas clásicas, las soluciones no se comunican de forma verbal, sino que se anotan en papel. De esta forma, las personas que son más tímidas o reservadas pueden expresar sus ideas libremente. Cada persona recibe un papel en el que podrá ordenar y explicar textualmente sus ideas. Una vez que todos los miembros han finalizado, las hojas deben ir rotando a la izquierda de manera que otro participante pueda anotar nuevas sugerencias sobre la misma idea o tema del papel que tiene en sus manos. Este proceso se repite hasta que todos los miembros hayan podido escribir sugerencias en cada una de las hojas de papel de sus compañeros.

Al finalizar, el dueño inicial de cada hoja tendrá diversas sugerencias sobre el tema, idea o problema que ha anotado en principio. Luego de esta fase de intercambio de ideas puede ser positivo separar unos minutos para que cada integrante indique cuál es la solución o idea que le parece más adecuada entre la lista que se encuentra en su hoja

Debido a la dinámica de esta técnica creativa, es preferible que los integrantes se sienten formando un círculo. De esta forma es más sencillo mantener un orden al intercambiar las hojas, sin mencionar que se genera un ambiente más familiar y unido al sentarse en círculo.

Brainwalking

Para esta técnica se hace uso de un rotafolio en donde se apunta un tema como título. Este rotafolio se pega a alguna pared en algún lugar de la oficina. Cada miembro del equipo debe entender el problema o pregunta que se ha formulado en el rotafolio y aportar ideas por turnos. Ya que se cuenta con suficiente espacio, este es un ejercicio donde también se apuntan las ideas. Los participantes son libres de añadir nuevas ideas o desarrollar otras que otra persona ha apuntado.

Es posible que cada persona apunte más de una sola idea si se realizan varias rondas. Por ejemplo, se pueden hacer rondas de 5 minutos en el que, durante ese tiempo, de forma continua el marcador pasa de persona a persona para que cada una de ellas apunte una nueva idea o desarrolle otra.

Al finalizar el tiempo de generación de ideas, el equipo puede pasar a discutir las que parecen más viables o a analizar seriamente las soluciones planteadas.

El método Disney

Este es otro método que puede funcionar perfectamente cuando se trabaja de forma grupal. A diferencia de los otras técnicas explicadas, se representan cuatro papeles distintos: forastero, soñadores, realistas y críticos. En algunos casos, sólo se utilizan los tres últimos roles.

Como su nombre indica, el grupo debe ponerse en el rol que les asigna y que cambia una vez que se ha cumplido el tiempo establecido. Como forastero, eres alguien totalmente ajeno al problema presentado y debes colocarte en este estado mental. Luego, pasarán a ser soñadores, caracterizados por su esperanza y su visión positivo del mundo. Es en esta fase donde la creatividad no tiene límites y se deben generar y aceptar todo tipo de ideas. Posteriormente, se analizará el problema y las soluciones desde el punto de vista de un realista, en esta etapa se detectarán posibles problemas sobre las soluciones dadas e incluso se pueden mejorar ciertas ideas. Se trata de evaluar cuál es la idea más viable. Por último, el crítico se caracteriza por ser escéptico y realizar preguntas sobre potenciales fallos. Cada ronda se va repitiendo hasta que en el rol de crítico no haya nada que acotar o mencionar.

En conclusión…

La lluvia de ideas no es la única técnica creativa disponible, ni la más efectiva. Todo depende del tipo de personas que forman parte del grupo, así como del ambiente que se crea. En algunos casos, es mucho más cómodo expresar tus ideas en papel, además existe mayor oportunidad que cada persona que integra el grupo participe. En las sesiones de lluvia de ideas tradicionales, es posible que solo un par de personas participen activamente, mientras que los otros prefieren escuchar o simplemente no se encuentren lo suficientemente cómodos para compartir sus ideas.

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